A veces el estar despierta se me atasca. Una extraña sensación que se asemeja a un agujero negro que amenaza con tragarme en cualquier momento hace que lo vea todo igual, descolorido, desvaído y sin sentido. Algunos lo llaman sentirse vacío y otros una crisis existencial como una casa.
Cualquier término me sirve, porque se ajusta bastante a cómo me siento.
Así que he vuelto a empezar de nuevo el experimento ikigai, he reformulado lo que quiero hacer y lo que me hace feliz y aquí estoy, intentándolo de nuevo.
Una vez más.
¿Funcionará esta vez?

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Huy! Una abeja.