miércoles, 4 de marzo de 2026

Marzo de divagaciones

Well, well, well. Pues ya estamos en Marzo. Hay que ver como está cogiendo carrerilla este año, aunque Febrero se me ha hecho un pelín largo con todo eso de estar agotada a nivel emocional. Estoy empezando a cogerle el tranquillo a las tasks de nuevo. Ayer, por fin, conseguí romper el bloqueo escritor. He de decir que las primeras frases son un auténtico desastre, pero mejor mal hecho que no hecho. Mi intención es escribir 15k este mes, pero ya veremos.

Tengo las redes sociales cogiendo polvo de nuevo. El viernes haré un reset de mis post, veré por dónde me había quedado y poco a poco iré retomando. Cuando lleve doce semanas de esas de superproductividad, pararé una. La semana 13 es semana de echar el freno. Y luego arrancar de nuevo. Aún no sé qué haré la semana 13, pero desde luego llevar a nivel bajo el mantenimiento de #Dragones (en serio, espero haber terminado para entonces pero soy muy mala haciendo estimaciones de tiempo) y desarrollar mis hobbies a tope. En particular, seguir escribiendo en el cuaderno miscelánea que estoy llevando en una partida de rol. Me gusta la idea de que mi personaje lleve una especie de diario, con anotaciones de la inmortalidad, listas de cosas que hacer (ciudades que visitar, cartas que escribir), personitas a las que ir a ver… No sé, le da más consitencia y creo que si le cojo el gustillo empezaré a hacerlo más a menudo. Aunque, claro, con libretas más pequeñas que una A4 xD Es muy grande para dejarla en la mesa, así que será una A5 de papel grueso para que soporte bien la tinta (huh, good idea) y que tenga cantidad de hojas, rollo tochaco, para poder explayarme a gusto. He tenido que buscar esa palabra porque es la primera vez que la escribo.

Hoy es miércoles. Día #3 de la semana. Tengo un montón de recados que hacer. Pero, al menos, he terminado con lo grueso de mi lista de Tasks. Se me queda en el tintero las lecturas pero mi lado optimista dice que podré hacerlo en algún momento del largo día. Ja, já. Lo dudo, querida, pero vale.

Well, voy a dejar de usaros como vaciado mental. Sorry.

Me pongo a divagar y no sé ni lo que digo.

En fins, este es el fin de este (caótico) post jajaja




jueves, 26 de febrero de 2026

Un post viejo

 Nota: Este post en realidad lo escribí la semana pasada. Pero estoy teniendo un mes complicado a nivel emocional y simplemente lo pospuse hasta que hoy me acordé de que no lo subí.

A veces me quedo un rato mirando la hoja en blanco mientras pienso sobre qué escribir esta semana, enviando un post al éter. La verdad es que no me molesta no ser casi leída; a veces es incluso hasta cómodo. No tener que pensar que hay unos ojos (aliens) extraños leyendo cada palabra escrita y probablemente juzgando.

El juicio ajeno es una de las cosas que más me aterran y no creo que sea la única a quien esto le pasa. Y he empezado a escribir este post a mano tal vez porque estoy procrastinando productivamente el hecho de querer escribir dos relatos. Uno cotidiano y el otro de Halloween. El de Halloween es aún un poco resbaladizo en mi mente. Tengo clara la idea, el temor que quiero transmitir, pero me digo que necesito rumiarlo un poco más aun siendo consciente de que en cuanto le dé a la tecla, la maquinaria fluirá sola.

El relato cotidiano es sencillamente viejo. Hace meses que lo pensé pero me dije que era una estupidez, que a nadie le iba a interesar y no lo escribí. Ahora, después de leer las (¿furiosas?) cartas de Bukowski, me da igual si le importa o no a alguien. Al único al que le tiene que importar es a mí. Ah, se me acaba de ocurrir un concepto de personaje tzimisce muy interesante.

Pero eso, después de este post y otro en ko-fi (creo que al final no lo hice) me pongo a ello.

Un time-timer y la sensación de querer ganar al reloj es la solución a la mayoría de los problemas.

Es extrañamente agradable escribir esto en papel. El otro día estuve pensando que si no necesito la tecnología para hacerlo, primero en papel y luego ya veremos. La mayoría de la excepción son dos relatos de Halloween. Tengo la estúpida preferencia de escribirlos a máquina. Pero eso. Este trámite es agradable y animo a quien esté leyendo esto (oh, espíritus del éter) a que lo intente.

Y ahora, si me disculpáis, tengo hambre y la mandarina de mi bureau (como dicen los franceses) me está haciendo ojitos.

Espero no encoger ni agrandar con un gajo.

U know, la mandarina me dice:

Cómeme.



miércoles, 11 de febrero de 2026

Inercia

 Ayer no se me olvidó subir el post, es que no encontré inspiración para redactarlo. El martes fue un día complicado porque mi mente parecía nadar en mermelada y ayer simplemente tenía la ansiedad por las nubes y ni siquiera supe por qué. Me levanté y todo bien hasta que me di cuenta de que tenía que escribir. Entonces me entró el pánico. Y hoy, a pesar de que es jueves y que es uno de los días más difíciles de la semana, estoy intentando dar lo mejor de mi (doing my best!).

Hoy he descubierto que ya no me apetece ver nada en Youtube porque paso mucho tiempo ahí dentro. Muchas veces miro vídeos a trocitos en las pausas de los pomodoros, especialmente cada cuatro (U know). Y llevo unos días que bicheo pero no encuentro nada. Y gracias a Rainbow (otro día te lo cuento, sigo experimentando) me he dado cuenta de que entro por inercia. En Youtube quiero decir. Me he acostumbrado a que me aburro = Youtube. O tengo cinco minutos = Youtube. Muchas veces no entro porque quiero ver algo en concreto, solo voy a ver qué me enseña el algoritmo (terrible criatura mítica jajaja). Y como detesto funcionar por inercia cuando se trata de cosas como esta, pues he estado haciendo una colección de sitios donde puedes hacer minijuegos que no te atrapan y que son rápidos de hacer.

A ver, hoy mis favoritos son connections (que lo puedes encontrar en el New York Times, pero no sé tú pero mi inglés es muy de andar por casa, así que lo busqué en castellano jaja); va de conectar grupos de palabras. Fácil pero entretenido. Y Nonograms Katana. Me chiflan los nonogramas. Son como crucigramas pero con números, lo cual es divertido por dos porque las definiciones me hacen sentirme idiota. Además, muchas veces los diseñan para que forme un dibujo, así que tiene ese plus.

Hoy todavía estoy experimentando, así que no sé si será algo para largo plazo. Habitualmente soy más de pasatiempos analógicos, rollo sopa de letras en papel (me fascina la gente que todavía los hace) o cruzadas. Las cruzadas me gustan un montón. Y los sudokus. Una vez que aprendí a hacerlos, me encantan :D

Total, todo esto para decir que está bien revisar cuando empiezas a hacer algo por inercia. Lo más común suele ser instagram o tiktok (de eso último no tengo ni nunca tendré; lo considero un pozo sin fondo de tiempo) pero a mí me pasa más con Youtube. Supongo que es una madriguera de conejo. Estaré lo que queda de semana preguntándome intencionalmente por qué quiero entrar en esa plataforma. Si no lo sé, haré un nonograma. Si lo sé, lo más probable es que me mire un vídeo de ACE. Pero creo que hasta dentro de unos cuantos días, la respuesta será un no lo sé. Huh, me pregunto si venden nonogramas en papel… No debería de sorprenderme, venden. Pero son carillos. Claro, es un pasatiempo japonés. Me pregunto si en un todo a 100 encontraré.

Me estoy yendo por las ramas.

Y si has entendido lo que es un todo a 100 eres olddie. Como yo. Jaja.

Pues eso. De momento, ese es mi descubrimiento de esta semana. ¿Cuál es el tuyo? :D




miércoles, 4 de febrero de 2026

El fin se acerca

 Febrero ha empezado y no llevo muy bien el conteo de palabras. Estoy atascada en una escena que no sé muy bien cómo manejar y espero desatascarme pronto o no podré cumplir con la meta de esta semana. Lentamente me voy acercando a lo que viene a ser el punto de inflexión y sí, estoy aterrada con la idea de terminar otra novela. Caray, es que llevo casi un año escribiendo diligentemente. Y se va a acabar, de nuevo. No puedo menos que sorprenderme de que lo esté logrando de nuevo.

Es una sensación extraña. Dentro de poco estaré huérfana de proyecto y tendré que meterme de cabeza en otro. Empezar de cero en un mundo casi nuevo, escribiendo nuevas tramas y nuevos personajes.

Caray.

Uno nunca se acostumbra a ello.

Al final, el proyecto #dragones están siendo como un par de viejas zapatillas. Son cómodas, sabes lo que hay y no tienes que enfrentarte a lo desconocido como en un nuevo proyecto donde todavía no conoces demasiado bien a los protagonistas, a los personajes. Seh, estoy procastinando porque me da miedo terminar otra obra.

Lo que hay que oír, ¿eh?




miércoles, 28 de enero de 2026

Componente somático

 El lunes estaba pensando que andaba falta de inspiración para escribir los borradores de los relatos de terror, incluso para escribir relatos en general. Y al día siguiente, en un simple paseo, empezaron a venirme cuatro ideas, sin exagerar. Eso me recordó que muchas veces olvido el componente somático de escribir (ha quedado muy místico, dicho de esta manera). De que muchas veces cuando me quedo delante de la libreta o del procesador de textos, completamente en blanco, no es porque se me haya secado la sesera y no vaya a salir nada genial de ahí nunca más. Es porque necesito moverme. Y ni siquiera con la intención de que se me ocurra algo. Tan solo moverme.

Puede ser un simple paseo por casa o una vuelta a la manzana al ritmo de las yayas. De las que van despacio, no de las energéticas. Y entonces el jardín vuelve a florecer. Me parece curioso. Y habitualmente se me olvida. Muchas veces las personas piensan en el oficio de escribir como personas escritores que están atados a sus mesas, delante de una máquina de escribir, produciendo palabras sin parar. Y ya está. Cuando en realidad es mucho más complejo y arduo que todo eso.

El punto es que para hacer magia hay que mover las manos y a veces un poco los pies :3

Eso es todo jaja



miércoles, 21 de enero de 2026

Malas influencias

 ¡Ja, já! Es miércoles y estoy escribiendo diligentemente el post de hoy. O más bien de esta semana.

Llevo una semana peleándome con un relato desde el punto de vista de un objeto. Dándole vueltas, pensando en cuál sería el ideal, haciendo esbozos que no me convencen. Y al final decidí escribirlo sin más. No tiene por qué ser bueno, no tiene que ser perfecto, solo tiene que existir.

A menudo me pongo mucha presión cuando tengo que escribir relatos porque me gusta hacerlo pero al mismo tiempo quiero que salgan redondos, esponjosos y que un lector me diga que es una maravilla. Pero si algo estoy aprendiendo de leer tanto Bukowski es que a la mierda lo que piensen de ti, de si eres bueno, de si vales la pena, de si escribes bien. Lo importante de ser escritor no es la fama, ni el dinero (aunque lo necesitemos para vivir y por ende seguir escribiendo), ni si te ponen en un pedestal como bet-seller del año. Lo importante es sacar lo que llevamos dentro (él lo habría dicho de una forma más escatológica jaja).

Y eso me hizo pensar, no solo en el relato, sino en mi poesía. Esos poemas mediocres que no valen ni para empapelar una pared.

A la mierda.

Me gusta escribir poesía.

Me da igual si no son buenos.

Lo importante es que existen y ya.

Ea.

Me he quedado a gusto diciéndolo.

Circulen xD




sábado, 17 de enero de 2026

Despistes

Voy despistada una semana más... Pero tiene una explicación bien sencilla. Me estoy pasando a lo analógico. Tal vez sea la nostalgia, tal vez los noventa me parecen más sencillos o simplemente sea que tanto móvil, conectividad y tener que estar pendiente de mil notificaciones distintas del maldito tamagotchi han hecho que no quiera tener que depender de ese trasto.

Reconozco que es útil, pero me distrae. Me distrae de escribir, me ayuda a procastinar, a poner mis emociones en pausa, a no saer qué día de la semana es... Así que me dije: ¿Y si solo tiro del planner? Y ahora todo son notas, post-its y amables recordatorios. Soy un poco más feliz y también un poco más despistada.

Por eso es otra semana que se me olvidó subirlo en el día que tocaba y los otros no tuve tiempo para desgranar una entrada (los ratos libres los dedico a escribir).

En fin. Hace tiempo que no escribo ni un triste poema, tal vez porque de tanto decirme que soy mediocre me lo he creído con tanta fuerza que no quiero saber nada al respecto. Me gustaría retomarlo en algún momento, pero caray, no quiero que sean de lo bonita que es la primavera o de lo idiota que me parece P. Cuando se pone en modo tonto (ever).

Algo saldrá de mi pluma. La que me cuesta usar porque se me dislocó un dedo salvando a mi perrilla de un ataque de un triple P (ella está bien, afortunadamente).

Es algo a lo que no dejo de darle vueltas.

¿Es una lección de Dios? ¿Para que trivialice mis dramas? Puede ser.

Puede ser, sí.