miércoles, 28 de enero de 2026

Componente somático

 El lunes estaba pensando que andaba falta de inspiración para escribir los borradores de los relatos de terror, incluso para escribir relatos en general. Y al día siguiente, en un simple paseo, empezaron a venirme cuatro ideas, sin exagerar. Eso me recordó que muchas veces olvido el componente somático de escribir (ha quedado muy místico, dicho de esta manera). De que muchas veces cuando me quedo delante de la libreta o del procesador de textos, completamente en blanco, no es porque se me haya secado la sesera y no vaya a salir nada genial de ahí nunca más. Es porque necesito moverme. Y ni siquiera con la intención de que se me ocurra algo. Tan solo moverme.

Puede ser un simple paseo por casa o una vuelta a la manzana al ritmo de las yayas. De las que van despacio, no de las energéticas. Y entonces el jardín vuelve a florecer. Me parece curioso. Y habitualmente se me olvida. Muchas veces las personas piensan en el oficio de escribir como personas escritores que están atados a sus mesas, delante de una máquina de escribir, produciendo palabras sin parar. Y ya está. Cuando en realidad es mucho más complejo y arduo que todo eso.

El punto es que para hacer magia hay que mover las manos y a veces un poco los pies :3

Eso es todo jaja



miércoles, 21 de enero de 2026

Malas influencias

 ¡Ja, já! Es miércoles y estoy escribiendo diligentemente el post de hoy. O más bien de esta semana.

Llevo una semana peleándome con un relato desde el punto de vista de un objeto. Dándole vueltas, pensando en cuál sería el ideal, haciendo esbozos que no me convencen. Y al final decidí escribirlo sin más. No tiene por qué ser bueno, no tiene que ser perfecto, solo tiene que existir.

A menudo me pongo mucha presión cuando tengo que escribir relatos porque me gusta hacerlo pero al mismo tiempo quiero que salgan redondos, esponjosos y que un lector me diga que es una maravilla. Pero si algo estoy aprendiendo de leer tanto Bukowski es que a la mierda lo que piensen de ti, de si eres bueno, de si vales la pena, de si escribes bien. Lo importante de ser escritor no es la fama, ni el dinero (aunque lo necesitemos para vivir y por ende seguir escribiendo), ni si te ponen en un pedestal como bet-seller del año. Lo importante es sacar lo que llevamos dentro (él lo habría dicho de una forma más escatológica jaja).

Y eso me hizo pensar, no solo en el relato, sino en mi poesía. Esos poemas mediocres que no valen ni para empapelar una pared.

A la mierda.

Me gusta escribir poesía.

Me da igual si no son buenos.

Lo importante es que existen y ya.

Ea.

Me he quedado a gusto diciéndolo.

Circulen xD




sábado, 17 de enero de 2026

Despistes

Voy despistada una semana más... Pero tiene una explicación bien sencilla. Me estoy pasando a lo analógico. Tal vez sea la nostalgia, tal vez los noventa me parecen más sencillos o simplemente sea que tanto móvil, conectividad y tener que estar pendiente de mil notificaciones distintas del maldito tamagotchi han hecho que no quiera tener que depender de ese trasto.

Reconozco que es útil, pero me distrae. Me distrae de escribir, me ayuda a procastinar, a poner mis emociones en pausa, a no saer qué día de la semana es... Así que me dije: ¿Y si solo tiro del planner? Y ahora todo son notas, post-its y amables recordatorios. Soy un poco más feliz y también un poco más despistada.

Por eso es otra semana que se me olvidó subirlo en el día que tocaba y los otros no tuve tiempo para desgranar una entrada (los ratos libres los dedico a escribir).

En fin. Hace tiempo que no escribo ni un triste poema, tal vez porque de tanto decirme que soy mediocre me lo he creído con tanta fuerza que no quiero saber nada al respecto. Me gustaría retomarlo en algún momento, pero caray, no quiero que sean de lo bonita que es la primavera o de lo idiota que me parece P. Cuando se pone en modo tonto (ever).

Algo saldrá de mi pluma. La que me cuesta usar porque se me dislocó un dedo salvando a mi perrilla de un ataque de un triple P (ella está bien, afortunadamente).

Es algo a lo que no dejo de darle vueltas.

¿Es una lección de Dios? ¿Para que trivialice mis dramas? Puede ser.

Puede ser, sí.



jueves, 8 de enero de 2026

Calma chicha

 Estoy escribiendo esto mientras espero mi turno en una cola no demasiado larga de la oficina de correos. Ayer, con todo el trajín de andar escribiendo Dragones, se me pasó por completo que era miércoles y que quería subir el post de la semana. 

Los ratos muertos son mis favoritos para hacer cosas así.

El año ha empezado con calma a pesar de tener pesadillas con mil goteras en el techo, duchas que revientan e inundan la casa o simplemente posesiones que requieren exorcismos de andar por casa. Solo vamos por el primer mes y me sigue doliendo el dedo. Pero de momento todo bien. Al escribir eso estoy tocando madera.


Espero que siga así el resto del año, me vendría bien un descanso de emociones intensas patrocinados por Le Vida.

jueves, 1 de enero de 2026

Primer post del 2026

Estoy medio de baja porque me disloqué un dedo y me cuesta horrores escribir a máquina. Prácticamente tengo que olvidar todo lo que sé de mecanografía y escribir como esas personas que usan solo los dedos índices para teclear. Quizá por ello y por un fuerte sentido de la responsabilidad, este post será un poco más corto, a pesar de que me apetecía compartir mis propósitos pasados.

Supongo que lo podemos hacer la semana que viene :3

El año empieza un poco de lado por lo del dedo, pero de momento pinta bien. A ver cómo sigue, que habitualmente es cuando pasan los días cuando el año se acuerda de que tiene que ponerse intenso jaja

Feliz año a todos ˆˆ




martes, 23 de diciembre de 2025

Penúltimo post del año

Mañana es Navidad. Se me está pasando diciembre a una velocidad de pasmo, a pesar de que están sucediendo cosas que no son de buen gusto. Una de ellas es que una editorial se ha puesto en plan malosa total con mi canal de YT y voy a perderlo el 29, un lunes. A pesar de que eliminé los vídeos, a pesar de escribirles un mail tras otro, nada parece estar sirviendo.

Pero hasta ahí llega mi control. Y me tiene que servir para aceptar lo que está sucediendo y lo que sucederá. Todo mi trabajo y mi esfuerzo se borrará de un plumazo porque los incompetentes abogados de Random House Mondadori (Ley de Hanlon) no responden a mis peticiones.

Tengo un plan, por supuesto. Primero hacerme una bolita y llorar por lo que sucederá (el lunes) y luego darme tiempo y empezar de nuevo.

Como los estoicos. Te caes pero te vuelves a levantar. Al menos, esa es mi esperanza. Que conseguiré levantarme después del mazazo que me va a caer. Será doloroso pero podré con ello. Al menos, tengo mi trabajo guardado en el disco duro. Eso no se pierde. Y si conseguí llegar lejos una vez, podré hacerlo dos veces u.u

Si algo me ha demostrado ese canal, es que una de las claves del éxito es la puñetera constancia. Cada semana durante no sé cuántos años (¿dos, tres?) subiendo un episodio de mis libros favoritos. Y poco a poco empezó a crecer el número de seguidores. Nunca le he dado importancia. Solo hacía lo que me gustaba. Y supongo que por eso, cuando me derriben, seré capaz de seguir.

Caray, son muchas enseñanzas.

En fin, no me quiero enrollar con eso.

El año llegará a término la semana que viene. Tengo pensado un post sobre mis propósitos viejos y nuevos y me emociona compartirlos. No hago más que preguntarme hasta dónde llegaré a finales del 2026, dónde estaré, qué habré conseguido.

Welp, mañana no nos vemos, así que

Feliz Navidad, piñitas ^^




miércoles, 17 de diciembre de 2025

De prohibiciones

Este es un post cortito para decir que ojalá los taladros estuvieran prohibidos. De las obras hasta el moñoño x.x